Control prenatal se define como el “conjunto de acciones y actividades que se realizan en la mujer embarazada con el objetivo de lograr una buena salud materna, el desarrollo normal del feto y la obtención de un recién nacido en óptimas condiciones al igual que su madre, desde el punto de vista físico, mental y emocional”.

El control prenatal es importante tanto para la madre como para su hijo, ya que con este se pueden verificar el estado de salud, el desarrollo y bienestar del feto, lo que permitirá llevarlo a feliz término y sin complicaciones; garantizando, además, un control de salud materno. Mediante el control prenatal, el especialista puede vigilar la evolución del embarazo y preparar a la madre para el parto y el cuidado de su hijo.

Objetivo del control prenatal: Prevenir, orientar, disminuir los factores de riesgo, detectar problemas de salud y tratarlos a tiempo

El objetivo principal del Programa de Control Prenatal, que se brinda en la Unidad de Medicina Materno Fetal, es asegurar a la paciente embarazada el mejor control médico del embarazo. Se solicitan exámenes de laboratorio generales y propios de la especialidad, se recomienda la ingesta de ácido fólico para prevenir que los niños nazcan con defectos en el tubo neural, se efectúan ultrasonidos para poder evaluar el crecimiento y desarrollo del feto, se realiza monitoreo para asegurar el bienestar fetal; también, se aplican vacunas para aumentar la concentración de anticuerpos específicos en la madre y a la vez para aumentar la concentración de anticuerpos en el bebé a su nacimiento, proporcionando protección hasta el período de máxima susceptibilidad.

En ese sentido, la CSS cuenta con un equipo multidisciplinario: Ginecólogo-obstetra, médico de atención primaria, enfermera obstetra (que ve la parte de puericultura [la crianza del niño], las vacunas, preparación de los pezones, nutrición, evalúan y orientan a la paciente); trabajadora social, que brinda orientación sobre el subsidio de embarazo; entre otros.

Etapas

El embarazo dura entre 37 y 42 semanas, dividido en tres trimestres.

• Primer trimestre: Comprende desde la semana 1 a las 14 semanas de gestación.

• Segundo trimestre: Empieza en la semana 14 y acaba en la 28.

• Tercer trimestre: Va desde la semana número 28 hasta el parto.

Los controles prenatales se realizan a lo largo del embarazo y deben iniciarse en el primer trimestre. Es importante acudir lo más pronto posible al médico para iniciar con el ácido fólico, que es el que beneficia al desarrollo del sistema nervioso de los bebés. Normalmente, deberíamos tener mujeres que estén suplementadas ya con ácido fólico justo antes del embarazo, porque es en esas primeras cuatro semanas donde se pueden desarrollar malformaciones asociadas al tubo neural. 

En el primer trimestre del embarazo es importante que la paciente conozca los laboratorios que se deben realizar. Es necesario, efectuar pruebas de detección del VIH, la prueba serológica para la sífilis (VDRL), mismas que se repiten en el tercer trimestre para detectar los casos que no fueron detectados en el 1er trimestre. Además, se puede realizar el tamizaje de primer trimestre que, inclusive, permite calcular los riesgos estadísticos para el desarrollo de preeclampsia, que permitan establecer mecanismos de prevención de forma oportuna.

Algunos de los controles que llevan los médicos en la paciente durante el embarazo son los siguientes: Peso, talla, índice de masa corporal y sobrepeso. También, se ve si el tiempo que tiene de embarazo concuerda con el tamaño del útero, lo que ayudará a determinar el periodo en el que se encuentra la paciente, la evaluación del crecimiento fetal y su bienestar, usando ultrasonido.

Mantener el esquema de vacunación al día te protege a ti y a tu bebé de tener enfermedades graves.  Evitar el consumo de alcohol, drogas y tabaco es otra de las recomendaciones claves.

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